¿Cómo ser un diseñador independiente y no morir en el intento? Parte 1.

 

El acto de renunciar a tu trabajo estable para seguir tus sueños de independencia y convertirte en un diseñador independiente (freelancer para algunos) requiere de mucho valor en un principio, para luego convertirse en un desafío muy grande, a veces ingrato, pero muchas veces muy satisfactorio.

Me acuerdo de todas las ocasiones en las que escuché preguntas tales como: “¿y de qué vas a vivir? ¿qué harás si es que te enfermas?”, además de mis propias dudas e incertidumbres…lo que no me ayudaba mucho a tomar la decisión que quería.

 

Bueno, al final encontré el valor, dejé mi trabajo estable y empecé con un nuevo estilo de vida laboral.

 

El hecho de querer ser nuestro propio jefe, a veces es complicado y acarrea muchas responsabilidades y algunas veces, tanto o más estrés del que puedes tener en tu empleo regular…pero tiene otros beneficios que no consigues en ese puesto.

 

Así que si estás en esto solo, tratando de lidiar con este desafío, aquí van algunas sugerencias.

 

 

Encontrar nuevos clientes

 

Por supuesto, la aventura de ser un freelancer, trabajador independiente, digital nomad o todo lo relacionado requiere de clientes. Pero ¿cómo encontrarlos?

 

 

1. Crear, crear y hacer mucho ruido.

 

 

El mercado es muy duro. Hay mucha competencia. Cada día aparecen muchos diseñadores nuevos o muchas personas talentosas mostrando sus trabajos en redes sociales. Esto no significa que debas desistir, más bien es un desafío creativo interesante y tal vez sea bueno para hacer nuevos contactos.

Mira y aprende de quienes ya tienen camino recorrido.

 

Lo importante es que para alcanzar nuevos clientes debes tener un portafolio que demuestre tus habilidades y áreas de trabajo / interés. Pero si estás recién empezando en el mundo del diseño, de seguro te debes estar preguntando: “¿Cómo consigo clientes si no tengo trabajos hechos para encargos pagados?”

 

Es el gran dilema de todos los diseñadores (independientes y quienes buscan trabajo estable): “Para conseguir un trabajo necesitas experiencia, pero ¿cómo consigues experiencia si no tienes un trabajo?”. Es un círculo sin fin.

 

Si revisas en la web y en las redes sociales, encontrarás que muchos de los portafolios de estos diseñadores talentosos pueden estar llenos de auto encargos: estos son trabajos que fueron hechos para ningún cliente.

 

La verdad es que para desarrollar una idea o concepto que eventualmente mostrarás en tu portafolio no necesitas que te paguen.

 

Claro, el dinero es importante para poder pagar nuestras cuentas y otras cosas, pero no debe ser tu única motivación para hacer tu trabajo como independiente, de lo contrario, probablemente te va a costar mucho más poder construir una carrera creativa. Pienso que lo fundamental es adorar tu trabajo, tomar con seriedad y propiedad cada proyecto que se realiza, ya sea para un cliente o por diversión.

 

Así que si eres un diseñador o un escritor o un artesano o lo que sea, empieza a construir y crear con el objetivo de mostrar tu talento. Si te gusta ilustrar, entonces empieza a hacer muchas ilustraciones. Si te interesa hacer páginas web, ponte creativo. Si te gusta escribir, entonces empieza a escribir sobre lo que te interese. Si te gusta tejer, teje, teje y teje.

 

En resumidas cuentas: no necesitas tener clientes para tener un buen portafolio, así que a trabajar.

 

 

2. Haz algunos proyectos sin cobrar.

 

 

Primero quisiera destacar que hacer trabajos gratuitos no es malo. Lo que sí es negativo es hacer trabajos baratos. Esto lo escuché una vez de un diseñador reconocido: “…o cobras caro, o lo haces gratis, pero nunca barato”. No menosprecies tu trabajo.

 

Entonces, una buena forma de captar clientes es haciendo trabajos gratis. Por ejemplo, busca algún negocio local que tenga un sitio web y rediséñalo. Luego contáctalos y ofréceles el tuyo, que vendría siendo una mejora del que tienen. O si te gusta tejer, lleva tus tejidos a alguna tienda y negocia para que tus trabajos puedan ser mostrados en la vitrina. Por ejemplo, ofrécele al dueño/a un porcentaje de la venta, así ambos ganan: él o ella por mostrar buenos trabajos que atraerán nuevos clientes, y tú también porque estarás ganando visibilidad y potenciales nuevos clientes.

 

Y si las ventas no funcionaras, al menos tendrías más material para tu portafolio, lo que sigue siendo una ganancia, y tal vez ya tengas más que contactos que al comienzo.

 

 

3. Sé fácil de encontrar

 

 

Sabemos que la web está repleta de profesionales mostrando sus trabajos, que hay miles de portafolios cada día y todos de freelancers como nosotros, tratando de conseguir un espacio y de destacar lo suficiente para atraer clientes. Así que vamos a tener que hacerlo muy fácil para que la gente pueda encontrarnos en medio de este caos.

 

¿Has probado escribir tu nombre en Google? ¿Apareces en la primera página? Si no, entonces hay que empezar a trabajar en ello. Si tienes un nombre que otras personas también comparten, prueba entonces agregar tu profesión o especialidad, algo que te caracterice.

 

Si tu perfil de redes sociales aparece antes que tu portafolio, entonces, asegúrate que desde ahí se pueda llegar a con facilidad a éste.

 

De todas maneras, la forma más efectiva y profesional de conectar con tus futuros clientes es por medio de tu propia página web, tu propio sitio, ese que mostrará tus trabajos como ningún otro, tu personalidad, tu estilo, etc. Ese sitio que solo tú controlas.

Si aún no tienes el tuyo propio, puedes crear  uno usando Wix, GoDaddy o Weebly, entre muchos otros.

 

 

En definitiva, y para completar esta primera parte, lo más importante de todo es ganar visibilidad y hacer el trabajo con cariño, siendo consciente y consecuente. Si el trabajo es bien hecho, eventualmente alcanzarás tus objetivos y tus potenciales clientes te encontrarán.

 

 

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